Las Cortes de Castilla-La Mancha han acogido hoy la audiencia con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, que se conmemora el 17 de octubre, en la que personas en situación de pobreza y vulnerabilidad social trasladan sus principales demandas a representantes políticos de la región.
Durante el encuentro se ha dado lectura al manifiesto “La región que queremos», un documento que recoge propuestas elaboradas desde la experiencia de las propias personas participantes para mejorar sus condiciones de vida y garantizar el acceso a los derechos básicos.
La iniciativa sitúa en el centro del debate público las necesidades de quienes experimentan las consecuencias de la pobreza y la exclusión social y favorece su participación directa en las decisiones políticas que afectan a su presente y su futuro.
El manifiesto ha sido leído por varios miembros del Grupo de participación de la red: Mamen, Oksana, Maribel, Juanvi, Juan y Raúl han recordado que la pobreza no puede entenderse únicamente como una cuestión de falta de ingresos, sino también como una realidad que limita las oportunidades para acceder a una vivienda, encontrar empleo, continuar la formación o vivir con tranquilidad. Por ello, las personas participantes reclaman que su voz sea escuchada y tenida en cuenta por las administraciones públicas.
Propuestas para garantizar derechos y mejorar las condiciones de vida
El documento reúne propuestas en diferentes ámbitos que inciden directamente en la vida cotidiana de las personas, especialmente las que se encuentran en situación de vulnerabilidad social.
En materia de garantía de ingresos y servicios sociales, se reclama que las ayudas sean suficientes para cubrir las necesidades básicas, se actualicen conforme al coste real de la vida y se simplifiquen los trámites para facilitar su acceso. En definitiva, que se aplique un sistema de fiscalidad justa.
También se propone mejorar la coordinación y la atención de los servicios sociales, favorecer el acceso de las personas extranjeras a sus derechos y reforzar las oportunidades de empleo y formación, especialmente para jóvenes y personas mayores de 50 años.
La vivienda y la exclusión residencial constituyen otro de los ejes centrales del manifiesto. Entre las demandas destacan ampliar el parque de vivienda pública y social, facilitar el acceso a alquileres asequibles y evitar que el coste de la vivienda y de los suministros expulse a las familias de sus hogares. Asimismo, se solicitan medidas específicas para las familias monoparentales, una mayor accesibilidad de las ayudas y garantías para que la falta de empadronamiento no se convierta en una barrera para acceder a derechos y servicios básicos.
El manifiesto presta también especial atención a las desigualdades que afectan al medio rural.Entre sus propuestas figuran mejorar la conexión a internet, ampliar el transporte público y a demanda, acercar los servicios administrativos y sociales a los municipios y mantener una atención presencial que permita realizar trámites sin depender exclusivamente de los medios digitales. Junto a ello, se plantea facilitar el acceso al ocio, la cultura y el deporte, así como reforzar los recursos de prevención y atención a las adicciones.
En el ámbito de la sanidad, la salud y el bienestar emocional, las propuestas incluyen reforzar la financiación de la sanidad pública, mejorar la atención a la salud mental, incorporar profesionales de la psicología a los servicios sociales y garantizar una atención sanitaria adecuada en las zonas rurales.
La audiencia ha contado también con la participación del grupo de participación de jóvenes, cuyos integrantes han dado lectura a un manifiesto propio en el que trasladan sus demandas para construir un futuro con más oportunidades para la infancia, la adolescencia y la juventud.
Carlos, Aitana, Gisela y Sebas (de la asociación YMCA) han pedido reforzar los programas de segunda oportunidad educativa, mejorar la orientación y el acompañamiento, reducir las barreras económicas para estudiar y ampliar las medidas de conciliación familiar y de apoyo a la salud mental.
El manifiesto también reclama facilitar el acceso gratuito o asequible al deporte, la cultura y el ocio, crear espacios juveniles en los municipios y garantizar que los jóvenes puedan participar en las decisiones que les afectan.
La participación, una condición para avanzar hacia una región más justa
Más allá de las medidas concretas, el manifiesto reivindica la necesidad de establecer espacios de diálogo cercanos, fluidos y permanentes entre las personas en situación de vulnerabilidad y las administraciones públicas. El objetivo es que puedan compartir su experiencia, participar en la elaboración de las políticas públicas y contribuir a que las respuestas institucionales se ajusten a las necesidades reales de la población.
Con esta audiencia, EAPN Castilla-La Mancha busca que las demandas de las personas en situación de pobreza y exclusión social tengan presencia en la agenda política regional y se traduzcan en compromisos y medidas concretas.

